Sesiones con Ultrasonido


 

Los ultrasonidos son una de las técnicas de electroterapia más difundidas en la actualidad para el tratamiento de un amplio y variado número de patologías.
Una característica que define a los ultrasonidos es la de ser un tipo de onda terapéutica no electromagnética, puesto que es una onda asociada al sonido necesitará un medio de transmisión para transferir su energía, los más usados en terapia son el gel conductor y el agua, las ondas electromagnéticas no necesitan contacto para transmitir sus efectos, es por ello que una premisa esencial con la terapia de ultrasonidos será la de prestar siempre especial atención a que el contacto y la transmisión de energía puedan realizarse siempre en condiciones óptimas.

Siguen siendo una de las técnicas de fisioterapia más difundidas, los excelentes resultados en que se basa su éxito son de carácter empírico. Lo cual explica que haya partidarios y detractores acérrimos de la técnica, lo cierto es que tenemos más posibilidades de que funcione si la entendemos y aplicamos correctamente.

Principios físicos del ultrasonidos.

Las frecuencias más usadas en terapia ultrasónica son las de 1 y 3 Mhz respectivamente, frecuencias de oscilación que se obtienen al hacer pasar energía eléctrica a través de un cristal natural o artificial con cualidades piezoeléctricas. Una cuestión a tener en cuenta es que la frecuencia de 1 Mhz penetra más que la de 3 Mhz, al igual que sucede con las corrientes electromagnéticas de aplicación en terapia: mayor frecuencia menor penetración, por lo tanto si nos enfrentamos a patologías que han alterado tejidos superficiales podemos acceder a ellas con 3 Mhz, a profundidades de 3 o 4 cm. solo lograremos los resultados deseados con 1 Mhz.

Efectos de los ultrasonidos sobre el cuerpo humano.

Dependerá de la capacidad de absorción del tejido y de la capacidad de penetración de los US hasta la zona diana, solo tiene efecto la energía que llega hasta el tejido objeto del tratamiento, esto que parece tan obvio en ocasiones no se tiene en cuenta y los resultados tras el tratamiento son nulos. Forma parte de nuestra experiencia como Fisioterapeutas recibir la instrucción de tratar con US tejidos a los que ni en sueños podemos alcanzar con esta técnica, el problema es de quien manda sin tener ni idea.


  

APLICACIÓN DE LOS ULTRASONIDOS
Hemos de recordar siempre que los ultrasonidos necesitan del agua o del gel conductor para transmitir su energía al cuerpo humano, es preciso contar con suficiente gel para que la aplicación tenga éxito, mejor que sobre gel que ir añadiendo cada minuto porque el cabezal nos indique que no se transmiten adecuadamente. Cuidado con las protuberancias óseas. Mover el cabezal manteniéndolo siempre en contacto con la piel y manteniendo una presión agradable. Evitar siempre mantener parado el cabezal para prevenir el calentamiento y posibles quemaduras.

A ser posible se realizarán sesiones diarias, valorándose tras 10 sesiones los resultados obtenidos si son favorables continuaremos, si no se observa mejoría sería conveniente plantearse otro tipo de técnicas más resolutivas. Continuar si funciona, no realizar jamás sesión tras sesión si no se obtienen resultados.


La duración de la sesión como el resto de las indicaciones son de carácter genérico, habremos de tener en cuenta siempre de forma prioritaria la extensión del área a tratar para atender a la dosis y la respuesta del paciente al tratamiento.

 

Paquete de 6 sesiones de ULTRASONIDO (10-15 minutos aproximadamente por sesión) incluye Gel y crema para dolor y/o inflamación.



 

Las indicaciones de los ultrasonidos son muy numerosas. Casi cualquier problema inflamatorio crónico puede mejorarse con un correcto tratamiento por medio de ultrasonidos.

Las indicaciones clásicas incluyen:

Aparato Locomotor. Dolores artrósicos, mialgias, distensiones, tenopatías, espasmos musculares o puntos dolorosos de las epiconditis, epitrocleítis o periartritis

En lesiones deportivas, son útiles en los síndromes de sobrecarga, especialmente en tendones, que con frecuencia sufren sobrecarga traumática.
 

Sistema circulatorio y nervioso. Por su acción circulatoria y simpático lítica, los ultrasonidos pueden utilizarse en la distrofia ósea refleja; se aplican sobre el ganglio estelar, para provocar un bloqueo mecánico y, de este modo, aumentar el flujo sanguíneo de la extremidad superior. Su capacidad para aumentar el flujo vascular hace que los ultrasonidos pulsátiles sean adecuados para el tratamiento de zonas con riego disminuido y de úlceras cutáneas relacionadas con problemas circulatorios. 

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